La presente edición, preparada por G. R. S. Mead contiene el texto y los diversos comentarios que se conservan en la joya de la Gnosis de Alejandría”.

Aunque inicialmente Los Oráculos Caldeos se atribuyeron al profeta persa Zoroastro, con posterioridad se llegó a la conclusión de que su autor fue Juliano el Teurgo. Escritos en hexámetros, en el texto se mezclan filosofemas del platonismo medio y el neopitagorismo con representaciones míticas y fantásticas; también hay una clara influencia de la religiosidad oriental y se desprende la intención de comunicar un mensaje divino revelado. Pertenecen al siglo II d. C. En el Renacimiento Los Oráculos Caldeos serán recuperados junto al Corpus Hermeticum de Hermes Trismegistos.

Anuncios