Gilles Deleuze – Nietzsche

26 diciembre, 2010

Gilles Deleuze, Nietzsche, Arena Libros, Madrid, 2006

“¿Cómo comprender esta intimidad entre el futuro y el original? El filósofo del futuro es al mismo tiempo el exptorador de los viejos mundos, cimas y cavernas, y sólo crea a fuerza de recordar algo que fue esencialmente olvidado. Ese algo, según Nietzsche, es la unidad del pensamiento y de la vida. Unidad compleja: un paso para la vida, un paso para el pensamiento. Los modos de vida inspiran maneras de pensar, los modos de pensamiento crean maneras de vivir. La vida activa el pensamiento y el pensamiento a su vez afirma la vida. En lugar de la unidad de una vida activa y de un pensamiento afirmativo, se ve cómo el pensamiento se otorga la tarea de juzgar la vida, de oponerle pretendidos valores superiores, de medirla con esos valores y de limitarla, condenarla. Al mismo tiempo que de este modo el pensamiento se vuelve negativo, se ve cómo la vida se desprecia, cómo cesa de ser activa, cómo se reduce a sus formas débiles, a formas enfermizas, únicas compatibles con los llamados valores superiores. Triunfo de la reacción sobre la vida activa y de la negación sobre el pensamiento afirmativo. En lugar del crítico de los valores establecidos, en lugar del creador de nuevos valores y de nuevas evaluaciones, surge el conservador de los valores admitidos. El filósofo deja de ser fisiólogo o médico para convertirse en metafísico; deja de ser poeta para convenirse en profesor público. Se declara sometido a las exigencias de la verdad, de la razón; pero tras las exigencias de la razón se reconocen con frecuencia fuerzas que no son tan razonables, Estados, religiones, valores vigentes. La filosofía no es únicamente más que el recuento de todas las razones que el hombre se aplica para obedecer”.

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Jacques Derrida, Mal de archivo, Trotta, Mardrid, 1997

“En la presente obra Jacques Derrida se enfrenta con la necesidad de abordar de un modo nuevo la problemática del archivo, del concepto de archivo, en la sociedad actual y las consecuencias éticas, políticas, institucionales y jurídicas que las nuevas técnicas de archivación (correo electrónico, CD ROM, multimedia) comportan. Para ello toma como referencia las imágenes, modelos y metáforas utilizadas por Freud y el psicoanálisis. «Mal de archivo» muestra también los archivos del mal, de las catástrofes, las guerras y la violencia desatada en este último siglo sujetas siempre a polémicos revisionismos que nos obligan a recuperar la experiencia de la memoria y el retorno al origen en el sentido freudiano de la expresión”.

Jacques Derrida, Universidad sin condición, Trotta, Madrid, 2010

“La Universidad constituye el lugar por excelencia en el que se ha de garantizar y ejercer la libertad incondicional de palabra y de cuestionamiento: el derecho a decir todo. Ésta es la tesis, hipótesis o «profesión de fe» de la que parte aquí Derrida para esbozar, al hilo de una serie de reflexiones sobre las ideas de profesión, trabajo, oficio, etc., lo que podrían ser unas
Humanidades del mañana especialmente implicadas en repensar no sólo el concepto de hombre, sino también otras nociones como la democracia o la soberanía”.

Jean Grondin, ¿Qué es la hermenéutica?, Herder, Barcelona, 2008

“Nacida de una reflexión sobre el arte de interpretar los textos y sobre la verdad en las ciencias del espíritu, la hermenéutica se ha convertido, gracias a Dilthey, Nietzsche y Heidegger, en una filosofía universal de la interpretación. Sus desarrollos más consecuentes e influyentes han nacido del pensamiento de los filósofos Hans-Georg Gadamer y Paul Ricœur.

Investigando sus orígenes, sus grandes autores y los debates que ha suscitado, pero también el sentido de su universalidad, este nuevo libro de Jean Grondin ofrece la primera presentación sintética de la gran corriente de la hermenéutica”.

F.W.J. Schelling (1775-1854) 
 
F.W.J. Schelling, Del yo como principio de la filosofía o sobre lo incondicionado en el saber humano, Trotta, Madrid, 2004
 
“Este ensayo, aparecido en 1795, cuando F. W. J. Schelling apenas contaba veinte años de edad, es la tercera obra publicada por el filósofo, y exhibe ya una madurez y una perfección formal tan inusitadas que hicieron que se hablase unánimemente de su autor como de un «genio precoz». Schelling continúa en este escrito la preocupación heredada de los postkantianos Schulze, Maimon y Reinhold por hacer realidad el «sueño» de Kant de transformar la filosofía en ciencia, y desarrolla la pretensión de Fichte de reducir todo el sistema kantiano a una única proposición, Yo=Yo. La tesis central del ensayo sostiene que el principio de toda filosofía es el Yo absoluto conocido a través de la «intuición intelectual». Schelling concibe este Yo absoluto como libertad, como pura actividad creadora, otorgando preeminencia a la acción sobre el pensar y a la motivación moral sobre el conocimiento”.

Jean-Jacques Rousseau, El contrato social o principios de derecho político, Tecnos, Madrid, 2007

“Expongo solamente las razones por las cuales los pueblos modernos, que se creen libres, tienen representantes y por qué los pueblos antiguos no los tenían. De cualquier modo, en el instante en que un pueblo nombra representantes, ya no es libre, ya no existe. «El contrato social» es la gran obra política de Rousseau. En ella, a pesar de su reducida extensión, se encuentran expuestos los principios de su ideal político. Independientemente del significado que tuviera para el ginebrino, el escrito adquirió vida por sí mismo, y ha desempeñado un papel crucial en el pensamiento político occidental de los últimos doscientos años. De Biblia de los revolucionarios de 1789 a libro de cabecera de Fidel Castro, ha sido considerado como la plasmación por excelencia de la teoría democrática. Fue, sin embargo, el libro menos leído de Jean-Jacques hasta la Revolución francesa. Prohibido en Francia, y condenado a ser quemado en Ginebra por «temerario, escandaloso, impío y destructor de todos los gobiernos», a raíz de la Revolución su suerte cambió radicalmente. Los ciudadanos franceses lo aprendieron de memoria y Rousseau se convirtió en un mito, utilizado indistintamente por derechas e izquierdas. Libro complejo a causa de las múltiples lecturas que posibilita, esta nueva edición ha tratado de entender el texto a la luz del marco conceptual del siglo XVIII y de las restantes obras del autor”.

Nicolás Maquiavelo, El príncipe, Alianza, Madrid, 2010

“Redactado por NICOLÁS MAQUIAVELO (1469-1527) en 1513, cuando se hallaba en el ostracismo a causa del triunfante retorno al poder de los Médicis, EL PRÍNCIPE ha pasado a la historia del pensamiento por constituir el arranque de la reflexión teórica sobre los orígenes del poder y la estructura del mismo. En medio de las exhortaciones moralizadoras, los encubrimientos retóricos y las justificaciones ideológicas, la contraposición entre la fortuna y la virtud, capital en la obra, es una de las articulaciones conceptuales mediante las que comienza la política a abrirse paso como saber científico y como práctica sometida a pautas de regularidad”.

El Príncipe de Nicolás de Maquiavelo (Florencia, 1469-1527) es, sin duda, un clásico en el sentido más literal del término, pero también uno de los libros peor entendidos de la historia de la literatura mundial. Baste pensar en el sentido negativo que en todas las lenguas se da a los términos maquiavelismo y maquiavélico. Con ellos usualmente se designa un uso del poder político carente de prejuicios, en el que el fin justifica cualquier medio. No ha existido hombre poderoso en la tierra, desde Carlos V a Catalina de Médicis, de Luis XIV a Napoleón, hasta los dictadores de la época contemporánea, que no hayan sido acusados de leer secretamente El Príncipe para obtener conejo e inspiración. Sin embargo, puede decirse que Maquiavelo y el método de investigación que desarrolla significan para el origen del pensamiento político moderno lo que Leonardo da Vinci y el suyo significaron, en la misma época, para la ciencia. A partir de un vasto inventario de la historia de las épocas pasadas y de la contemporánea, Maquiavelo se esfuerza por extraer las relaciones, las constantes, aquellas leyes, en definitiva, que permiten los a los Estados, sean Repúblicas o Principados, durar o prosperar”.

Varios, Humanismo y Renacimiento, Alianza, Madrid, 2007

“Rasgo definitorio de la cultura del Renacimiento europeo, el humanismo es una corriente de pensamiento y de sensibilidad que no se presta a definiciones sencillas o indiscutibles. En cualquier caso, el ideal educativo de los humanistas, dominante hasta el siglo xviii, ha perdurado –aunque sea parcialmente– hasta nuestros días, en los que aún resiste los embates de una sociedad cada vez más trivializada. Por lo demás, la busca de nuevos modelos y de nuevas formas de sociedad e interpretaciones del mundo, de la naturaleza y del hombre no haría mal en volver una vez más la mirada a una época que asumió como propios y formuló de manera creadora los valores de la Antigüedad clásica. HUMANISMO Y RENACIMIENTO –antología prologada, traducida y anotada por Pedro R. Santidrián– selecciona los textos más representativos de siete eminentes representantes de ese espíritu, que irradió su influencia desde Florencia al resto de Italia y de Europa durante los siglos xv y xvi: LORENZO VALLA, MARSILIO FICINO, ANGELO POLIZIANO, GIOVANNI PICO DELLA MIRANDOLA, PIETRO POMPONAZZI, BALDASSARE CASTIGLIONE y FRANCESCO GUICCIARDINI”.

Francis Bacon, La nueva Atlántida, AKAL, Madrid, 2006

“Nueva Atlántida es la obra utópica de Francis Bacon (1561-1626), el gran positivista inglés y uno de los supuestos padres de la ciencia moderna.
Esta obra inacabada, escrita en 1623 y publicada póstumamente en 1627, es un ejemplo de literatura utópica, un proyecto de la razón social, política y científica. En ella se nos muestra la isla de Bensalem, paradigma de comunidad donde, de la mano de la ciencia, reina la concordia y la felicidad.
Bajo la apariencia de una historia veraz, Bacon nos describe una sociedad ficticia en la que la investigación concebida según su nuevo método es una realidad, dando así una salida ideal a su fracasada ambición de crear una comunidad de científicos. La Casa de Salomón, sustituto imaginario de esa comunidad, es, pues, la protagonista de esta obra.
La presente edición incluye un estudio de la leyenda de la Atlántida contada por Platón, así como de las numerosas teorías respecto a su localización y desaparición”.

Tommaso Campanella, La ciudad del sol, Tecnos, Madrid, 2007
 
“La presente edición ofrece una nueva traducción de este clásico del pensamiento político y utópico a partir de la última versión latina preparada por Tommaso Campanella, la cual recoge, por tanto, el último estadio del texto. Por primera vez en una edición española, la traducción está acompañada de las dos versiones originales y por tanto es una edición trilingüe, ya que recoge la primera redacción italiana nunca publicada hasta el siglo XX (redacción que recogemos en el texto crítico editado en su día por Norberto Bobbio) y la posterior versión latina del propio Campanella (en la segunda edición, de 1637) a partir de la cual se ha realizado nuestra traducción. La edición va acompañada de una extensa anotación en la que por un lado se señalan y comentan las variantes existentes entre las dos versiones italiana y latina y por otro se aporta la información precisa para una plena comprensión del significado histórico de esta obra de Campanella y su compleja relación con el itinerario biográfico de su autor y con el momento histórico contemporáneo. El prólogo inicial aporta una exposición sintética del proyecto intelectual y político de Campanella en el marco de las expectativas escatológicas de la época y de la peculiar interpretación campanelliana del sentido de la revolución cosmológica en curso. Finalmente una cuidada selección bibliográfica aporta al lector las referencias para un estudio más profundo de la obra filosófica de Campanella y de la literatura secundaria más acreditada, especialmente en el ámbito de la teoría política”.