John Locke, Ensayo sobre el entendimiento humano, Fondo de cultura económica, España, 2005

Ensayo sobre el entendimiento humano , de John Locke , es una de las obras clásicas de la filosofía y fue tan definitiva de su hora (1690) que se llegó a hablar de la Edad de Locke. Esta obra expone las tramas íntimas del conocer racional y desemboca en las corrientes más fértiles de la gnoseología contemporánea.

John Locke, Segundo tratado sobre el gobierno civil (un ensayo acerca del verdadero origen, alcance y fin del gobierno civil), Alianza, Madrid, 2002

“La obra, Dos ensayos sobre el gobierno civil (c. 1680), constituye el núcleo fundacional del liberalismo político. El primero consiste en una refutación del Patriarca, obra de Robert Filmer, una apología del absolutismo y del derecho divino que legitimaba el reinado de los monarcas. En el segundo se propone demostrar que todo gobierno debe estar limitado en sus poderes y que deriva del consentimiento de los súbditos o dicho de otro modo, que en el brazo legislativo reside el poder supremo. Los límites que se imponen a su ejercicio son los establecidos por la ley natural y la exigencia de gobernar siempre conforme a la ley y en aras del bien común. La doctrina política de John Locke puede enunciarse de esta forma: todo gobierno está limitado en sus poderes y existe sólo por el consentimiento de los súbditos, y el principio en el cual se funda es que todos los hombres nacen libres.

Locke replantea las preguntas que ya se hiciera Hobbes –«¿en qué consiste la autoridad política? ¿de qué deriva nuestra obligación de obedecer? y «¿cuándo se justifica la rebelión?»– e inicia su estudio con el análisis del estado de naturaleza. Frente a la tenebrosa descripción que hiciera Hobbes, Locke considera que es «un estado de paz, benevolencia y ayuda mutua». En ese estado los hombres son libres, iguales e independientes, ninguno está sujeto a la voluntad de otro. Su libertad se conserva gracias a una ley natural que prescribe que «nadie debe dañar a otros en su vida, libertad o posesiones»”.

Spinoza – Ética

5 diciembre, 2010

Spinoza, Ética (demostrada según el orden geométrico), Trotta, Madrid, 2009

“La relación entre el hombre y el mundo es el eje de la Ética (1677) de Baruch Spinoza . Su exposición se lleva a cabo en la forma fría de un razonamiento matemático, more geométrico , tal como el filósofo lo denomina. Sin embargo, la suya es una ética de la pasión. Para Spinoza, Dios o la Naturaleza ( Deus sive natura ) es causa primera y libre de todo cuanto existe, el ser puro, la vida total. Dios crea libre, pero necesariamente. Así, la noción de libertad se opone a la de coacción, pero no a la de necesidad, pues actuar libremente es actuar por la necesidad de su propia naturaleza. El hombre no goza de privilegio alguno en la naturaleza y todas sus acciones y pensamientos están sometidos a leyes necesarias, que son consecuencia de la naturaleza divina. Spinoza afirma que todo ser humano posee un conatus, que define como la tendencia de cada ser, cosa o idea a persistir en su ser. Este conatus se manifiesta en el esfuerzo del cuerpo por acrecentar sus aptitudes y su autonomía en relación con las causas exteriores, así como en el esfuerzo del intelecto por comprender las cosas”.

“El arduo cristal de la Ética, labrado con la delicada geometría de la palabra, sin metáforas ni mitos, es el poder mismo de la vida. Descubrir bajo las duras aristas y los fríos destellos de ese cristal la filosofía de Baruj Spinoza (1632-1677) como meditación, canto y goce de la vida, es la tarea que su texto espera de lectores inteligentes y entusiastas, como lo fueran Hegel, Goethe y Unamuno.
«Y, si el camino que he demostrado que conduce aquí parece sumamente difícil, puede, no obstante, ser hallado. Difícil sin duda tiene que ser lo que tan rara vez se halla. Pues, ¿cómo podría suceder que, si la salvación estuviera al alcance de la mano y pudiera ser encontrada sin gran esfuerzo, fuera por casi todos despreciada? Pero todo lo excelso es tan difícil como raro».
La versión castellana que aquí se ofrece, debida a Atilano Domínguez, aunque hecha sobre el texto latino de C. Gebhardt, ha tenido en cuenta la editio princeps así como la crítica textual posterior. Aparte de una introducción histórica, un esquema de la estructura de la obra y una bibliografía básica, lleva una serie de notas explicativas o de textos paralelos, tanto de Spinoza como de autores clásicos. A ello se añade un amplio índice analítico, el primero en nuestro idioma y un índice de las referencias que hace el mismo Spinoza a su texto”.

Spinoza, Tratado teológico político, Alianza, Madrid, 2003

“Publicado en los primeros meses de 1670 de forma anónima y con falso pie de imprenta, el TRATADO TEOLÓGICO-POLÍTICO ocupa un puesto privilegiado no sólo en el sistema de SPINOZA (1632-1677). Como señala Atilano Domínguez Basalo (traductor, prologuista y anotador de esta edición), la aparición de la obra ­«una auténtica revolución intelectual»­ seproduce en un momento crucial, situado entre la reforma religiosa, que había conducido a la Paz de Westfalia, y las ya incoadas revoluciones políticas que desembocarían en el estado laico. Dos nociones corren paralelas a lo largo de toda esta obra que fue perseguida y prohibida por iglesias y sectas: «Por un lado, la necesidad de libertad de pensamiento, la cual sólo tiene cabida en un Estado democrático; por otro, la idea del estado como poder supremo, único garante de la unidad y la seguridad y, en definitiva, del pacto social que lo constituye»”.

René Descartes, Discurso del método y Meditaciones metafísicas, Tecnos, Madrid, 2008

“Las obras de Descartes Discurso del método y Meditaciones metafísicas se ofrecen íntegras en esta edición en una traducción clásica actualizada, con notas aclaratorias. El texto va precedido de un estudio preliminar, que consta de una biografía del filósofo, de breves estudios específicos y de una biografía seleccionada. Finalmente se ofrece también una documentación complementaria, que incluye textos de otros filósofos sobre la filosofía de Descartes, y un glosario donde se definen los términos más importantes que aparecen en el pensamiento cartesiano”.

«Es casi lo mismo conversar  con gentes de otros siglos que viajar [...]. Pero el que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.»

Descartes

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